miércoles, 9 de octubre de 2013

Día 15.- Viernes 2 de Agosto.- Lourenzá – Villalba.- 50 Km.



Ayer se me olvidó decíos, que cuando llegué, ya estaban en el albergue los que ya considero mis amigos, los hermanos catalanes: Javier (el pragmático) y Jorge (el bohemio) y a los que les doy “la paliza” nada más que los veo,¡claro todo el día sin hablar con nadie excepto con mi rucio!


Les cuento lo que me ha pasado en el camping de la Playa de las Catedrales y lo quemado que estoy, incluso dispuesto a tirar la toalla y largarme a Santiago con viento fresco, en un coche de línea o en un taxi.



- ¿Pero como vas a abandonar ahora que ya nos queda tan poco? - dice Javier.

- ¡Venga hombre, que no se diga, que vosotros los aragoneses tenéis fama de ser cabezones y de conseguir lo que os proponéis!, me dice Jorge.



Total que entre los dos, con esos argumentos y otros parecidos, como por ejemplo, que no nos quedan más que tres o cuatro etapas, me han convencido. Y aquí estoy, dispuesto a comenzar la de hoy.


Observo su perfil y veo que es todo subida hasta Abadín donde hay un albergue y termina la etapa de los que van andando. Después es mas plano, es el territorio de la Terra Chá, una comarca lucense que, como su nombre gallego indica, se caracteriza por un trazado llano repleto de prados y pastizales. 







Me despido de Lourenzá sacando un par de fotos de un palacio y de una iglesia (fotos 217, 218) y luego... a subir. No me detengo en Mondoñedo, aunque sé que es una villa importante y sería interesante visitarla, pero a estas alturas del Camino lo único que pretendo es llegar cuanto antes a mi destino.



Donde hay una señal de riesgo de nieve, hay altura, y donde hay altura, hay que subir (foto 219).



 ¿Quién decía que en Galicia no nieva? 

Al final llego a Villalba. Desde que he salido de Lourenzá, todo ha sido subida y además exigente y con lluvia y viento. La etapa de hoy muy dura, solo han sido 50 km. pero... ¡me han parecido 400!





¡Como se ve que es el pueblo de Fraga, tienen hasta un albergue de diseño! (foto 220). Aunque estaba casi lleno he conseguido una cama de abajo.

 


Siguen sin gustarme las cosas que veo: llego todo mojado y me encuentro en la recepción con dos “peregrinas” de punta en blanco acompañadas de un "maromo" (una de ellas, sudamericana, con topolinos). Tienen toda la pinta de “turismo de albergue”. El voluntario de Ayuda en Carretera, cuyo cuartel esta al lado, se limita a sellarles la credencial y cobrarles la estancia. Después, una peregrina (española) con los pies sobre una mesa, que alguien usará luego para cenar. Y por ultimo, las sempiternas mochilas encima de las camas (se ve que no aprenden y eso que estamos ya acabando).



Por no ir hasta el pueblo, he cenado con Jorge y Javier en un restaurante cercano por un precio especial para peregrinos, más caro que el de los obreros de las naves cercanas (lo sé, por información privilegiada)



Saco las alforjas al pasillo y me acuesto pronto, a la mañana ya tendré tiempo de escribir y de comprobar cuanto nos queda todavía. A ver...

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