miércoles, 9 de noviembre de 2011

21º DÍA.- LALIN- PUENTE ULLA- SANTIAGO

El albergue de Lalin hace honor a su fama,  es además centro de actividades sociales de la zona. 
  













Estaba descansando después de la rutina diaria de: sellar, pagar, reservar cama (a ser posible de la parte baja), ducha y colada, cuando aparecen dos "lolitas" extranjeras con rastras y mochilas mirando e investigando todo. 

Amable que es uno, les indico donde se encuentra el pequeño despacho de la encargada, en ese momento ella no está, pero hay un cartel indicando un teléfono movil. Como dicen que no llevan movil, llamo con el mío, me contesta que en 10 minutos estará de vuelta, así se lo hago saber y también que el precio son 5€ por persona. Indican por señas, que  llevan tienda de campaña y que no quieren pernoctar en el albergue, vuelvo a llamar para comunicarle  lo que hay...Un poco nerviosa, me contesta  que inmediatamente viene, pero sobre todo, que si entran y hacen uso de cualquier servicio del albergue les tendrá que cobrar. Así se lo hago saber, como puedo, a la vez que me arrepiento de "haberme metido en camisa de once varas".


-"Esto te pasa por metete", me hubiera dicho una que yo sé...

Luego vino la encargada preguntando por la persona que le había llamado y me dió las gracias, explicandome que había bastantes casos como este, de gente que decía no tener dinero, pero luego los veía en el bar tomando cervezas.
       

Al final "las lolitas" se quedaron, pero menos mal que las puso en otro dormitorio. Luego las vi en el bar con unas jarras tremendas de cerveza. Son peligrosísimas, te buscan un lío por menos que canta un gallo.

Es la única noche que pasé con el bolso del manillar debajo de la almohada. No se si es casualidad, pero me desapareció una camiseta interior de color azul con las pinzas de tender incluidas. (Ya sabeis que algunas jóvenes las llevan en forma de top).

Me quedan unos 35 km. hasta Puente Ulla y 21 más hasta Santiago. Creo que puedo hacerlos seguidos, así que comienzo a pedalear bién temprano sin siquiera tomarme un café por estar todo cerrado.

   
  Entre Lalín y Puente Ulla veo una hermosa ermita, un precioso cruceiro y una estatua de Santiago peregrino a ras de suelo.

     
Al pasar por Silleda me da la bienvenida, el monumento a la mujer labriega, que en Galicia son muy numerosas, honradamente pienso que se lo merecen, y no es por haceros "la pelota" a las lectoras.

  
 
En Puente Ulla, apenas si me detengo para inmortalizar uno de sus puentes, pués para ver el viaducto que viene en la guía, me tendría que desviar y quiero llegar lo mas pronto posible a Santiago.

      
La constante de los últimos jornadas de subidas y bajadas ha continuado hasta las mismas puertas de la Ciudad.

En este Camino no se ve la catedral ni la vista que se observa desde el monte del Gozo, lo que si os puedo decir que los últimos 10 km. me han sido penosos y casi he pensado que tendría que llegar  "a rastras" ... como decimos en Aragón.


       Y por fín...
       ¡He llegado!.

  
    Aunque vengas veinte veces, la plaza del Obradoiro y la Catedral siempre impresionan.

      
 











Ahora a descansar, pero antes tengo que hacer varias cosas urgentes, ya os contaré. ¡Pero hoy no,...mañana!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario