viernes, 4 de noviembre de 2011

12º DÍA.- BAÑOS DE MONTEMAYOR - FUENTERROBLE DE SALVATIERRA-

Nada más de salir, me da tiempo al parar en una fuente, de despedirme por enésima vez de las peregrinas de Bilbao.  

Viendo las fotos observo  que una de ellas, la del brazo estirado, es la que lleva la voz cantante, ( y la que ocupó anoche la litera encima de la mía), las otras dos obedecen, veremos hasta cuando..., (aunque creo que ya llevan juntas bastantes caminos)


     
Hoy ha sido un día especialmente duro. Desde el comienzo, todo subida hasta Puerto de Bejar y otro alto. Después una bajada, para volver a subir a la ciudad de Bejar, estamos en Castilla. He visitado la zona monumental pero solo por el exterior. Al ser lunes, la oficina de turismo estaba cerrada por descanso semanal. ¡Está visto que no tengo suerte con el funcionariado!.
          











Mientras converso con unos simpáticos taxistas en la puerta del Ayuntamiento, que me indican el camino más adecuado para llegar a Fuenterroble, observo a tres mayores que recorren el porche del edificio, paseando de adelante a atrás y viciversa. Me recuerdan a los monjes paseando por el claustro.
          




























 




























A la salida de Bejar, otra vez nos saluda Don Quijote, representado en una figura excesivamente moderna para mi gusto. Siguen los puertos, ¡ahora es el de Vallejera 1.200 m.,¡no lo había oido en mi vida, pero lo he tenido que subir!.  Observo como se podan los fresnos, creo que es una madera especial por su flexibilidad y resistencia y se emplea para fabricar, entre otras cosa bates de beisbol.















El recorrido de hoy me lleva después de algunas vacilaciones,debido a que la carretera N-630 desaparece y en su lugar aparece la denominación de vía de servicio de la A-66, a Guijuelo, que es un municipio grande, cuna del jamón ibérico y de bellota. A 6 Km. se anuncia Fuenterroble. Durante  este recorrido final me persigue sin consideración el olor caractéristico proveniente de las granjas y de los purines vertidos en los campos. Los de aquí,  me imagino,estarán acostumbrados.





           Me recibe una peregrina coja, creo que francesa, acompañada de dos perros, que se ríe abiertamente cuando le pregunto a un señor mayor sentado en la puerta, si él es D. Blas, luego comprobaré cual es el motivo de su risa, ya que la persona que busco, no es un señor mayor sino de mediana edad, alto y  de complexión fuerte y atlética.

 

      Lo conoceré  mas tarde y comprobaré su mirada penetrante de las que rapidamente te hacen una radiografía completa. 

   Después de un fuerte apretón de manos le comunico que prácticamente estoy allí por él , ya que he  leído su prólogo de la edición del Camino de los Amigos de Sevilla, que dice :

"Hoy, como siempre, necesitamos el Camino y quijotes que rompan con sus lanzas los pellejos secos de un mundo demasiado racional, apático y frio.   Hoy, como siempre, necesitamos respirar el aire fresco, dejar actuar el espíritu y soñar con unos cielos nuevos y una tierra nueva en la que habite la justicia desde la salida del sol hasta el ocaso."


          

Le indico que, ya antes de haber leido su párrafo, había imaginado el Camino recorrido por Sancho Panza y su rucio. Me comenta que soy la segunda persona que se lo cito, (los primeros fueron unos peregrinos italianos), y que por lo que puede ver de mí, no tengo nada de Sancho y si mucho de Quijote. Le hago entrega de una cinta de la Virgen con mi correo escrito. 

Cuando al día siguiente me despida con otro fuerte apretón de manos, él me regalará un pin con la imagen de Cristo que me prende en mi chaleco reflectante, me invita a pasar por allí mas despacio con mi familia. 

Me ha impresionado la estancia en este albergue: por un lado la personalidad de su creador que ha conseguido que un pequeño pueblo sea conocido en medio mundo. Por otro, la multitud de objetos y cachivaches que se acumulan en las estancias y que incluso llegan a agobiar. Los carros que arreglan y los prestan a los pueblos para trasladar a las imágenes en las romerías. Incluso fueron a Roma en pereginación con uno de ellos, tienen hasta pg. web: "arrieros en Roma".

Además de los personajes que he conocido en las pocas horas de mi estancia : D. Blas, la francesa coja con sus perros y su carro de la compra, una alemana mayor también coja, un argentino con el que acabe anoche cantando: "porque no engraso los ejes, me llaman abandonao".Todo un cúmulo de vivencias que tengo que digerir mas despacio, sobre todo para no sacar conclusiones equivocadas...

            
PD.- Como alguno conocerais, la estancia máxima en un albergue es de una noche, pero si el peregrin@ no puede andar, se le suele permitir  quedarse algún día más y dada la amabilidad y la "personalidad" del anfitrión, no me estraña que haya tantas peregrinas cojas...

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