Ha pasado casi un año de la primera entrega de este diario. Ahora se acerca el día D y la hora H: 27 de Abril 8,20 horas.
Después de muchas vueltas he llegado a la conclusión que no puedo viajar a Sevilla en tren, acompañado de mi rucio. En el AVE : Ni con caja, ni sin caja, ni con bolsa, ni sin bolsa, ni desmontada, ni sin desmontar...¡no se admiten bicicletas!
En un contrasentido que no se favorezca desde las “altas instancias”, la utilización conjunta de dos medios de transporte ecológicos y complementarios, como son : la bicicleta y el tren.
Podría trasladarme en trenes regionales, pero para ello tendría que hacer noche en Madrid y Mérida. Como siempre Renfe haciendo la puñeta...¡Y luego dicen que la gente no viaja en tren!...
Supe que Ryanair hacía Zaragoza - Sevilla y me llevaba la bici. Entré en su pag. web y tengo ya la tarjeta de embarque para el día 27, el rucio deberá ir embalado en una caja de cartón que tengo preparada.
Conforme se acerca el día, la verdad es que estoy un poco “acojonado”.
- querrá decir Ud: “acongojado”.
- si claro, pero los “congojos” casi no me dejan respirar...
Otras veces pienso que si hay gente que lo hace andando, como mis amigos Dámaso y Manolo, ¿cómo no voy a poderlo hacer yo en bicicleta, aunque sea al paso de ellos?. Por otro lado, cuando me canse puedo parar, no tengo prisa, ni tengo unas fechas concretas para realizar la Vía.
Como le digo a mi mujer : “si en un pueblecico, entro en un bar y la rubia que me sirve el café me sonríe tres veces, igual me quedo tres días”...
Ya os podéis imaginar lo que ella contesta : “¡A ti quién te va a querer aguelón con esa barriga que tienes! “… (y luego me dice cosas peores, que por pudor me callo...), ya sabéis que nunca se queda callada, siempre tiene la última palabra, (como todas...).
No sé, si a mi amigo Sancho, su mujer le puso tantos inconvenientes cuando decidió seguir a Don Quijote por las tierras de La Mancha, lo investigaré. Como a casi todos los españoles de mi generación se nos hizo leer El Quijote, pero solo determinados pasajes. Tengo que admitir que no lo he leído al completo. Lo que si recuerdo eran los grabados, que eran magníficos, después he sabido que eran los originales de Gustavo Doré , que nos ha dejado la imagen de los personajes del Quijote que todos tenemos en nuestra imaginación.
Dejando estas disquisiciones aparte, me referiré a cuestiones mas prosaicas, como por ejemplo las cosas que me tengo que llevar. En las guías te dan una lista orientativa. Tengo que procurar no excedan de los 5 Kg. en cada alforja. A propósito de las alforjas, me he comprado unas que son cojonudas, alemanas, totalmente impermeables y no van atadas sino sujetas con unos cierres que se sueltan muy bien y que se pueden transportar como si fueran dos bolsos. Las ví en Internet, pero luego las encontré en una tienda de Zaragoza.
Como entrenamiento, todos los días he ido al campo cargado con una garrafa de 5 litros de agua en cada alforja. La verdad es que cuesta bastante mover al rucio, que con las dos garrafas pesa un total de 31 Kg. ¡Que diferencia de lo ligeros que fuimos la otra vez, en el 93, con furgoneta de apoyo!. Por otro lado no puedo pasar de 30 kg., pues si no, tendré que pagar suplemento, ¡estas lineas de bajo coste te hacen pagar hasta por respirar!...Como cosa curiosa os diré que cuesta mas llevar la bicicleta que mi pasaje.
Bueno gente : intentaré teneros informados de mis andanzas.
Hasta una nueva entrega.
esto se pone interesante!!! mañana llego tarde a currar, veras tu!!
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