Los españoles tenemos algo de quijotes pero también de sancho panzas. Yo tengo últimamente tendencia a parecerme más a este último, sobre todo por mi complexión y porque me gusta el buen yantar y el buen vino.
Como no tengo burro, mi burro va a ser la bicicleta que estrené en el 93 cuando hice el Camino Francés desde Zaragoza y que tan gratos recuerdos me trae. Así que ya sabes, querido lector, quién es Sancho Panza y su rucio.
PREPARACIÓN DEL VIAJE
Dicen, que todo viaje se vive tres veces : preparándolo, realizándolo y contándoselo a tus amigos a la vuelta. Yo voy a intentar contároslo sobre la marcha.
Había pensado que cuando me jubilara podría realizar otra vez el Camino de Santiago, pero haciéndolo por otra ruta. Sabía, que desde el tiempo de los romanos existe una Vía que viniendo de Sevilla (Hispalis) llegaba hasta Finisterre (final de la tierra)
Después de consultar diversas páginas en Internet encontré una muy bien hecha que se titula: La Vía de la Plata en bicicleta. Es la que más me ha ayudado en la preparación de este viaje, en ella se menciona una de las mejores guías, la de Los Amigos de la Vía de la Plata de Sevilla, que conseguí por correo. Por limitación de peso, estas dos son las únicas que voy a llevar.
Después de consultar diversas páginas en Internet encontré una muy bien hecha que se titula: La Vía de la Plata en bicicleta. Es la que más me ha ayudado en la preparación de este viaje, en ella se menciona una de las mejores guías, la de Los Amigos de la Vía de la Plata de Sevilla, que conseguí por correo. Por limitación de peso, estas dos son las únicas que voy a llevar.
Pensaba hacer el viaje nada mas jubilarme en la primavera – principios de verano del 2.010, pero por diversas circunstancias, que sería muy largo de enumerar, ha sido imposible, por lo que habrá que aplazarlo hasta la primavera próxima.
Han transcurrido ¡17 años! desde la otra vez y mi condición física no es, ni por asomo, la de entonces, por lo que estoy intentando desde la primavera ponerme en forma.
Con gran asombro por mi parte veo que se me plantean muchos inconvenientes que la otra vez no me causaban ningún problema. Por de pronto, el lomo de mi rucio me causa una molestia terrible cuando llevo un rato montado en él, he consultado en diversos foros ciclistas y me dicen que a cierta edad suele pasar y que es debido al agrandamiento de esa glándula tan incómoda llamada próstata y que existen unos sillines especiales con una ranura interior que aminora las molestias. Me acuerdo del caballo de Espartero en Logroño y comprendo que a los machos de los mamíferos, con la edad, les aumenta el tamaño de sus atributos sexuales. Así que he comprado uno de esos sillines: ahora tengo tres, como el del chiste, porque el dichoso sillín me ha costado “un huevo”.
Otro de los problemas relacionado con mi trasero: es el roce del calzoncillo con la entrepierna, he probado de todo : slip, boxer, tanga...todos bien espolvoreados con polvos de talco, pero al final me he enterado de que: ¡los ciclistas no llevan calzoncillos !... Esto plantea otro problema, que es la higiene. Me dicen en casa, no se si por cachondeo, que me ponga ¡salvaeslip!. ¡Pero hombre, como me voy a poner salvaeslip como si tuviera la regla!... Así que no me va a quedar mas remedio que llevar varios pantalones de ciclista: ¡si hombre, de esos que llevan un parche en la entrepierna que les hacen marcar paquete!...
Observo que me cuesta subir las cuestas por lo que pensé sustituir los dos piñones pequeños ,14 y 12 dientes, por dos grandes de 24 y 26 dientes, y el plato grande por uno más pequeño, total, ¡yo no voy a bajar las cuestas dando pedales, bastante tengo con mantenerme encima de mi cabalgadura!. Me dice el mecánico que es complicado y no merece la pena hacer estos cambios, yo creo que lo que quiere es venderme una bicicleta nueva provista de amortiguadores que me evitaría en parte el dolor de muñecas y de los tríceps. Pero quiero demasiado a mi rucio, para cambiarlo por otro, nunca me ha dejado tirado, así que me aguantaré aunque tenga ya 17 años.
Continuará...
*rucio.- nombre que utiliza Sancho Panza para no llamar asno a su cabalgadura.
Adj. dicho de una bestia : de color pardo claro, blanquecino o canoso.
El Quijote, parte II,capítulo XIII :
“.(...) respondió Sancho : verdad es que no tengo rocín, pero tengo un asno que vale dos veces más que el caballo de mi amo. Mala pascua me dé Dios y sea la primera que viniese si le troncara a él, aunque me diesen cuatro fanegas de cebada encima. A burla tendrá vuestra merced el valor de mi RUCIO, que RUCIO es el color de mi jumento.
uy que bonito esto merece una lectura pausada y por capitulos (digase post), ire poco a poco
ResponderEliminarDespués de mucho tiempo, hoy he entrado en la página que creé en el 2.011 y veo tu comentario. ¡Gracias maja! Un beso. Federico.
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